Lo más lejando que recordaba pudiera remontarse a la edad d 3 o 4 años...
En las fotografías antiguas se reconocía como 1 pequeña sonriente y juguetona, ávida de descubrir sensaciones y siempre en la Naturaleza.
Vivía en el campo, con sus padres y una hermana 2 años mayor, con la que no jugaba apenas...Sus juegos eran más bien solitarios, de descubrimientos y sorpresas, casi siempre en sus salidas a los campos y bosques circundantes, donde percibía mundos mágicos en los que se encontraba feliz y a salvo.A menudo acompañaba a su Abuelo, un hombre imponente d casi 2 metros de altura y semblante adusto que no hablaba apenas pero con el que mantenía un fuerte vínculo afectivo que en el transcurrir del tiempo reconocería como la figura familiar masculina mas importante en su vida. Con él paseaba por los campos y montes, acompañándole en sus quehaceres. Se sujetaba a sus enormes piernas al caminar o le llevaba de la mano y al volver de las tareas la sentaba en su regazo y la abrazaba en silencio. En las largas noches de invierno permanecían así, sentados en un pequeño banco delante de la Lareira, mirando fijamente las llamas y escuchando el crepitar del fuego.Esa forma de quererse en silencio y esa imagen de la Lareira permanecerían por siempre en su memoria y a ella regresaba frecuentemente cuando a partir de la adolescencia su mundo perfecto empezó a mudar por los cambios de la pubertad y también por episodios dolorosos que la golpearon a muy temprana edad...El Abuelo siempre protegiéndola con su inmenso amor y sus cuidados. Recordaba como a media mañana almorzaban huevos fritos con pan y a escondidas le daba 1 sorbito de vino tinto con azúcar, para gran disgusto de su madre, temerosa de que perdiera memoria o eso decían...pero no, siempre tuvo una memoria prodigiosa y aprendía tan rápidamente que de estar pasando un rato diario en la Escuela del barrio situada en el bajo de su casa, a la edad de 5 años ya sabía leer, escribir y las cuatro reglas matemáticas esenciales. Cuando llovía, acostumbraba a salir hasta 1 mina de agua cercana, donde con ayuda de Eugenio, que trabajaba para su Abuelo, recogían ranas...muchas, todas las que podían, para soltarlas dentro del "pilón" -lavadero- de la casa de sus abuelos, para gran disgusto de la Sra. Racha, la sirvienta -apodo que le quedó como abreviatura de borracha, ya que lo cierto es que ese era su estado natural- Era una casa enorme, de las que se denominaban "Casas Grandes" del Lugar, muy antigua y con 2 partes claramente definida. En el primer piso, la nueva y la vieja, que albergaban un sinfín de dormitorios -algunos interiores- debido a que sus abuelos habían tenido 11 hijos vivos y 2 salas con unas cómodas enormes de madera de castaño que había fabricado el propio Abuelo, que ahora era agricultor y carpintero, aunque tambien había tenido 1 barco de pesca de bajura pero cuya actividad dejó tras 1 trágico accidente con hundimiento y pèrdida de 7 vidas...Los dormitorios daban todos a las 2 salas y acceso independiente con enormes puertas de madera y herrajes, con apertura en la parte superior...A la entrada de la parte más vieja estaba la cocina con la lareira y una ventana saetera que le fascinaba...también había 1 "artesa" -mueble de madera en forma de mesa y con apertura superior- donde guardaban los restos de las comidas, las harinas, azúcar y demás...sobre ella amasaban el pan que luego cocían en 1 horno de piedra situado en el Lagar, una de las construcciones anexas. Le encantaba aquella imagen de ver la cocina envuelta en una nube de harina mientras sus tías o su madre trabajaban la masa para los panes, con sus correspondientes delantales...otra imágen entrañable para sus recuerdos, esta vez femeninos. Con su abuela no tenía buena relación. La recordaba como una mujer huraña y callada que nunca sonreía ni le dispensaba gesto de cariño alguno.A menudo tenía que permanecer con ella horas mientras sus padres se iban de paseo con su hermana mayor y para que le enhebrara las agujas para coser la ropa de sus muchos tíos, en largas tardes que odiaba, al tener que estar allí quieta y callada sin poder corretear por ahí, así que siempre se escapaba por el ventanuco del retrete, un retrete de esos muy antiguos, de madera y con tapa. Nunca lo usaba si podía.. le producía pánico pensar en caerse al piso de abajo y ahogarse en todos aquellos excrementos. La abuela enseguida que se daba cuenta, iba a buscarla a la casa del vecino donde invariablemente estaba jugando con sus amigos Carlitos y Manoliño y a grandes voces re recriminaba que se volviera para la casa y que "las niñas no juegan con los niños" , eso sí para hacer valer más el argumento portaba una larga caña que agitaba vehementemente y de la cual recibió alguna vez un vergallazo. Le daba verguenza reconocerlo pero odiaba a su abuela y tambien a sus padres por dejarla en sus salidas a solas con ella. Sin embargo, adoraba a sus Tías, sobretodo a la Tía Mucha, que vivía en la casa con su hija pequeña, 3 años mayor que ella.Era una mujer muy guapa y de constitución fuerte (más tarde le pareció que se parecía mucho a Raquel Welch en su belleza salvaje y exhuberante)Trabajaba mucho, de sol a sol, pero los fines de semana salía y se vestía como 1 princesa.Se arreglaba primorosamente..se ponía polvos de "Maderas de Oriente", cuyo perfume le fascinaba -aún hoy compraba polveras de esa marca- y se pintaba los labios de rojo...Usaba ropa ceñida y zapatos de tacón alto, a veces de charol..También esa coquetería de su Tía Mucha y de alguna otra Tía +, permanecía en su recuerdo y por ello también y según iba creciendo, se transformó en una jovencita sumamente coqueta, que leía revistas de moda francesas y se pintaba exageradamente como una "Lolita", para asombro de sus padres y alegría de su Abuelo que sonreía, de las pocas veces que lo hacía.Cuántas tardes de fin de semana en que ya sus amigas salían a pasear, al cine o algún guateque, se quedaba con su Abuelo haciéndole compañía y leyéndole los periódicos...Por entonces él ya era muy mayor y estaba gravemente enfermo, así que se pasaba la mayor parte del tiempo en la cama.Ella le leía las noticias mientras fumaba a la entrada del cuarto, desde la sala nueva. Era la única a la que le permitía fumar en su presencia, ya que no fumaba, ni tampoco bebía. Su tío Vitorio se enfadaba muchísimo por este motivo...no comprendía como el Patriarca dejaba fumar a una niñata de 15 o 16 años mientras que él, un padre de familia tenía que salirse afuera para hacerlo. El Abuelo no lo trataba bien, esa era la realidad...no tenía buen humor, era lo que se dice un "Zulú" por estas tierras, salvo con ella que era sumamente cariñoso y paciente. Suponía que esa condescendencia para con ella, se debía a las múltiples horas y jornadas que le dedicaba y además por ser la única persona que le hacía reir a veces contándole unos chistes increíbles y también le dispensaba abrazos y besos en la frente, echada a su lado en la cama, cuando ya anochecía y no veía bien para continuar leyendo...entonces se quedaban callados y en penumbra, mientras afuera, en aquellos duros y largos inviernos, se escuchaba el rugir del viento, o el golpeteo de la lluvia contra los cristales y en el verano el estruendo de los grillos y el perfume de la brisa a través de las ventanas entreabiertas.Entonces el Abuelo lloraba...discretamente, para que no se lo notara, pero ella lo intuía y le pasaba las manos por la mejilla para secarle esas lágrimas huidizas. Así vivió durante largos años, encamado y luego de su partida, solo prácticamente todo el día, con las visitas ocasionales de algunos de sus hijos...pocos, debido a que los que no residían en el extranjero, vivían en la ciudad y sus ocupaciones no se lo permitían.De todas maneras le daba la impresión que tampoco debía haber 1 fuerte vínculo de cariño entre ellos, pues salvo 2 de sus tíos que si le visitaban, no le parecía normal que no encontrasen un momento a lo largo de los años para hacerlo. Lo achacaba a la dureza de los tiempos en que habían vivido...la Guerra y la posguerra...tiempos grises no aptos para demasiadas alegrías.Luego ella se marchó a trabajar a Madrid y volvió a los 2 años casada, con 1 chico igual de joven y sin hacer el servicio militar obligatorio, para escándalo de toda la familia...2 "niños" decían...seguramente era así, pero debido al mal ambiente familiar que reinaba en casa de ambos así lo decidieron y tras 10 meses de relación se casaron. Pero esa etapa no corresponde a aquellos Paraísos Lejanos...Solo decir que su Abuelo murió un 14 de enero y 9 meses y 10 días exactamente más tarde, nacería su único hijo, el tiempo exacto que se le supone a 1 embarazo en una primeriza...el 24 de octubre llegaba su hijo a este mundo...su otra referencia masculina.Siempre entendió que su Abuelo partía y le dejaba un regalo cósmico con la llegada de aquel bebé, al que ni se le había llamado, ni se le esperaba, ya que no recordaba haber tenido relaciones sexuales en esaas fechas, y llevaba 1 control draconiano con el famoso Calendario de Ogino, que no le había fallado en meses. Al nacimiento del bebé todos se extrañaron x la expresión muy dulce, de Ángel, que tenía y no guardando parecido alguno con ninguno de los 2 progenitores, ni sabiéndose de donde venía ni de que manera había sido fecundado -la única explicación, en sueños-., decidieron llamarle Carlitos E.T., el Niño que llegó de las estrellas......
Pero esa ya es otra historia...
A MI ABUELO CON TODO MI AMOR.